El diseño de investigación es el plan que permite responder la pregunta planteada. Elegirlo no consiste en seleccionar una etiqueta atractiva: determina cómo se obtendrán los datos, qué control tendrá el investigador y qué conclusiones podrán sostenerse. Un error común es confundir el alcance del estudio con su diseño.
¿Qué caracteriza a un diseño experimental?
En un estudio experimental, el investigador manipula intencionalmente una variable independiente para observar su efecto sobre una variable dependiente. Hernández-Sampieri y Mendoza Torres (2018) explican que el propósito es construir una situación controlada que permita evaluar consecuencias. Según el grado de control, la asignación de participantes y la presencia de grupos de comparación, pueden emplearse diseños preexperimentales, cuasiexperimentales o experimentales.
Ejemplo: para evaluar un nuevo método de enseñanza, se aplica la intervención a un grupo y se comparan sus resultados con los de otro grupo. Si existen control suficiente, mediciones adecuadas y una asignación apropiada, habrá mejores fundamentos para analizar un posible efecto.
¿Qué caracteriza a un diseño no experimental?
En la investigación no experimental no se manipulan deliberadamente las variables: los fenómenos se observan tal como ocurren en su contexto. Esto no significa que el estudio sea menos científico. Es la alternativa coherente cuando la manipulación es imposible, poco ética o ajena al propósito del estudio (Hernández-Sampieri & Mendoza Torres, 2018).
- Transversal o transeccional: recolecta datos en un solo momento o periodo, como una fotografía de la situación.
- Longitudinal: recolecta datos en varios momentos para analizar cambios o trayectorias.
Otra clasificación que puede aparecer en tu universidad
Arias (2012) clasifica el diseño como documental, de campo y experimental. La investigación documental trabaja principalmente con datos provenientes de fuentes; la de campo recoge datos directamente de los sujetos o de la realidad estudiada; y la experimental introduce condiciones para analizar efectos. Baena Paz (2017) también presenta estas modalidades y señala que pueden complementarse.
Por ello, una tesis puede describirse como cuantitativa, explicativa, de campo y cuasiexperimental sin que esas categorías se contradigan: cada una responde a un criterio diferente.
Cómo elegir correctamente
- Revisa si tu pregunta busca describir, relacionar o evaluar un efecto.
- Determina si puedes manipular la variable independiente de manera ética y viable.
- Define si existe un grupo de comparación y cómo se asignarán los participantes.
- Decide si medirás una vez o en varios momentos.
- Ajusta las conclusiones al control real del diseño.
Advertencia: aplicar un pretest y un postest no demuestra automáticamente causalidad. Si no se controlan explicaciones alternativas, el cambio observado podría deberse a factores externos, maduración, selección u otras amenazas a la validez.
Referencias
Arias, F. G. (2012). El proyecto de investigación: Introducción a la metodología científica (6.ª ed.). Editorial Episteme.
Baena Paz, G. (2017). Metodología de la investigación (3.ª ed.). Grupo Editorial Patria.
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Interamericana.
