Elegir el enfoque de una tesis no consiste en decidir si prefieres usar Excel, hacer entrevistas o aplicar encuestas. La elección debe partir del problema de investigación, del tipo de evidencia necesaria y de la manera en que deseas comprender el fenómeno. Hernández-Sampieri y Mendoza Torres (2018) denominan a estas opciones rutas cuantitativa, cualitativa y mixta.
¿Cuándo conviene la ruta cuantitativa?
La investigación cuantitativa es apropiada cuando se busca medir variables, estimar magnitudes, comparar grupos, analizar relaciones o probar hipótesis. Sus datos suelen expresarse numéricamente y se analizan mediante procedimientos estadísticos. El proceso tiende a ser estructurado: se delimitan el problema, las variables, el diseño y la muestra antes de recolectar la información (Hernández-Sampieri & Mendoza Torres, 2018).
Por ejemplo: ¿Qué relación existe entre las horas de uso de una plataforma educativa y el rendimiento académico de estudiantes universitarios?
¿Cuándo conviene la ruta cualitativa?
La investigación cualitativa busca comprender significados, experiencias, percepciones, prácticas y procesos dentro de su contexto. Su recorrido es más flexible: las preguntas pueden afinarse durante el trabajo de campo y las categorías pueden surgir al examinar los datos. Baena Paz (2017) diferencia este enfoque por su interés en cualidades, interpretaciones y contextos, en lugar de reducir el fenómeno únicamente a variables numéricas.
Un ejemplo sería: ¿Cómo experimentan los estudiantes de posgrado el acompañamiento recibido durante el desarrollo de su tesis?
¿Qué hace realmente mixta a una investigación?
La ruta mixta integra de manera planificada datos cuantitativos y cualitativos para obtener una comprensión más completa. Ñaupas Paitán et al. (2018) presentan esta articulación como un enfoque total, mientras que Hernández-Sampieri y Mendoza Torres (2018) destacan la integración de ambos tipos de evidencia.
Aplicar una encuesta y agregar dos preguntas abiertas no convierte automáticamente un estudio en mixto. Debe existir una razón para combinar los componentes, una estrategia de integración y una interpretación conjunta. Por ejemplo, primero se puede medir la satisfacción de 300 estudiantes y después entrevistar a participantes con resultados contrastantes para explicar las razones de esas diferencias.
Preguntas rápidas para elegir
- Si necesitas medir, comparar o probar relaciones, considera la ruta cuantitativa.
- Si necesitas comprender experiencias, significados o procesos, considera la ruta cualitativa.
- Si una sola clase de datos resulta insuficiente y puedes integrar ambas, considera la ruta mixta.
El mejor enfoque no es el más complejo, sino el que responde con mayor coherencia a la pregunta de investigación y puede ejecutarse con el tiempo, acceso y recursos disponibles.
Referencias
Baena Paz, G. (2017). Metodología de la investigación (3.ª ed.). Grupo Editorial Patria.
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Interamericana.
Ñaupas Paitán, H., Valdivia Dueñas, M. R., Palacios Vilela, J. J., & Romero Delgado, H. E. (2018). Metodología de la investigación cuantitativa-cualitativa y redacción de la tesis (5.ª ed.). Ediciones de la U.
