Decir "quiero investigar la contaminación ambiental" todavía no constituye un problema de investigación. Es apenas un tema amplio. El problema aparece cuando identificas qué no se conoce, qué situación requiere explicación y qué pregunta puede responderse mediante evidencia.
¿Qué es un problema de investigación?
Arias (2012) lo define como una interrogante sobre un aspecto desconocido de la realidad cuya respuesta se obtiene mediante el proceso investigativo. El planteamiento describe ampliamente la situación, mientras que la formulación la concreta en una pregunta precisa y delimitada.
Baena Paz (2017) añade que plantear el problema implica reducir la realidad a sus aspectos y relaciones fundamentales para dirigir la atención hacia una parte específica. La pregunta inicial debe ser clara, factible y pertinente; además, tiene que considerar los recursos, el tiempo y el acceso a la información.
Cinco pasos para pasar del tema al problema
- Identifica el fenómeno: define qué situación, comportamiento, proceso o relación despierta tu interés.
- Revisa antecedentes: busca qué se conoce, qué resultados se contradicen y qué vacío permanece abierto.
- Delimita: precisa población o unidad de estudio, espacio y periodo cuando sean pertinentes.
- Formula una pregunta investigable: evita preguntas que solo admitan "sí" o "no" y términos valorativos como "bueno" o "malo".
- Redacta el objetivo: expresa el conocimiento que esperas obtener y conserva los mismos elementos centrales de la pregunta.
Ejemplo de mejora
Pregunta demasiado amplia: ¿La tecnología mejora la educación?
Pregunta delimitada: ¿Qué relación existe entre la frecuencia de uso del aula virtual y el rendimiento académico de los estudiantes de primer ciclo de la Universidad X durante 2026?
Objetivo coherente: Determinar la relación entre la frecuencia de uso del aula virtual y el rendimiento académico de los estudiantes de primer ciclo de la Universidad X durante 2026.
La segunda versión indica variables, población, institución y periodo. Además, el verbo del objetivo coincide con un alcance correlacional. Afirmar que el aula virtual causa un mejor rendimiento exigiría otro tipo de pregunta y un diseño capaz de sustentar causalidad.
¿Dónde entra la hipótesis?
Las hipótesis no deben agregarse por costumbre. Hernández-Sampieri y Mendoza Torres (2018) señalan que su formulación depende del alcance y del propósito del estudio cuantitativo. Cuando corresponden, deben relacionarse directamente con la pregunta, los objetivos y las variables. En estudios exploratorios o en determinados estudios cualitativos pueden no plantearse al inicio.
Revisión final: si cambias una variable, población o periodo en la pregunta, revisa también el título, objetivo, hipótesis, diseño e instrumento. La coherencia metodológica comienza en el problema.
Referencias
Arias, F. G. (2012). El proyecto de investigación: Introducción a la metodología científica (6.ª ed.). Editorial Episteme.
Baena Paz, G. (2017). Metodología de la investigación (3.ª ed.). Grupo Editorial Patria.
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Interamericana.
